Información publicada en GARA el 5 de octubre de 1999.
Iker ANAKA | BAIONA
«El Gobierno francés no quiere sentirse secuestrado en el conflicto vasco del otro lado de la frontera, no quiere implicarse en los problemas vasco-españoles. Es por esta razón, aunque no lo digan públicamente, por lo que no han dado hasta ahora y no concederán un Departamento Vasco. Para ellos, dar el departamento es meter el dedo en el engranaje de la lógica abertzale». Es estos términos se expresó ayer, en rueda de prensa, Didier Borotra, senador y alcalde de Biarritz. Haciendo malabarismos para «no tomar posición en el debate», Borotra mostró su convencimiento de que el próximo sábado «habrá mucha gente en las calles de Baiona».
Estas declaraciones coinciden con la visita que el Presidente de la República francesa lleva a cabo en el Estado español y sacan a relucir los argumentos que determinados electos de Ipar Euskal Herria expresaron tras encuentros similares entre Lionel Jospin y Aznar y Mayor Oreja y Jean Pierre Chevènement. En una de esas citas, Jospin aseguró que el Gobierno no preveía alterar por el momento el sistema institucional galo. El ministro de Interior fue más lejos al afirmar que el Ejecutivo había decidido no dividir el actual Departamento de Pirineos Atlánticos. Representantes de AED mostraron entonces sus sospechas de que el Gobierno español había presionado al de París para impedir la creación del departamento.
Didier Borotra ahondó en esta idea y señaló que, a partir del 10 de octubre, los ciudadanos vascos tendrán «un elemento de frustración suplementaria debido al rechazo del Gobierno a responder satisfactoriamente a una demanda que, incontestablemente, responde a una mayoría de la población».
Borotra estimó que los últimos acontecimientos en Euskal Herria, como el Acuerdo de Lizarra-Garazi, las posiciones del PNV «partido del que me siento muy próximo» y la creación de Udalbiltza, «ratifican al Gobierno en estas posiciones». El senador recalcó que «cuando se lee el Acuerdo de Lizarra-Garazi aparece claramente la implicación de los Gobiernos de Francia y España en el conflicto y en su solución» y afirmó que esta idea va en contra de la lógica del Ejecutivo galo en tanto que no desea mezclarse en los «problemas vasco-españoles». Recordó que la izquierda prometió la creación del Departamento Vasco e insistió en que la negativa a cumplir la promesa responde a una «razón política». «Cuando lees los documentos públicos y confidenciales sobre el tema, comprendes que, aunque no se pueda decir, es la razón de Estado la que prima».
Sin embargo, dejó claro que, a su entender, «la creación de un departamento no es un ataque a la soberanía francesa, pues lo único que se pide es la creación de una estructura administrativa que existe desde la Revolución».
«Verdadero malestar»
El senador, próximo al líder de UDF, François Bayrou, detractor de la reivindicación, explicó el porqué, a su juicio, de una opinión mayoritaria favorable a la creación de una institución propia para Ipar Euskal Herria. Según Borotra, la fuerza de la reivindicación hay que buscarla en la existencia de «un verdadero malestar, una insatisfacción profunda, principalmente en el interior del País Vasco, en relación a un desarrollo desequilibrado en materia económica, social, cultural y de su propia identidad». En este contexto, reflexionó sobre el tratamiento que el tema ha tenido en los medios de comunicación, que «abren más sus páginas a las opiniones favorables que a las contrarias, aunque es necesario reconocer que es difícil refutar las opiniones favorables.
Según Borotra, tras la manifestación «todos los elementos estarán sobre la mesa para que el debate se apasione y se convierta en un debate simplista y esquemático». El alcalde biarrota manifestó su temor de que el tema departamental «se convierta en una pantalla que oculte los verdaderos problemas que requieren una solución inmediata». Entre ellos citó la redacción del Contrato de Plan Estado-Región (plan de financiación de proyectos), el futuro de Lacq, el desarrollo universitario y de la investigación y la necesidad de un instrumento técnico para el desarrollo de Ipar Euskal Herria.
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